Ejercicios para la comprensión de un texto


Después de la lectura de un texto, comenzariamos con actividades de este tipo:

a)     ¿De qué se habla en cada texto?.

b)     Desde el punto de vista gramatical ¿qué palabra lo  indica, en cada caso?.(se referirán al sustantivo libros)
Aquí incluyo un inciso que va a la sintaxis pues no solo es desentrañar el concepto sino conocer los medios que lingüísticamente lo expresan, y deben ver la relación que hay entre lo que se dice y la categoría sintáctica que se utiliza para ello.

c) Determina la idea central en cada texto.

d)     Escribe las diferencias que aprecies en el tratamiento de esa idea en ambos párrafos.

e)     Relaciona en columnas  las palabras que marcan esa diferencia.

Si el estudiante ha llegado hasta aquí ya puede, sin lugar a dudas, utilizando los conocimientos que en sus vidas de estudiantes han adquirido de apreciación literaria realizar los siguientes ejercicios:

f)  Clasifica cada texto en literario o no literario.

g)     Prueba a redactar párrafos con los siguientes vocablos: fruto, luz, sendero, al estilo en que lo haría un artista  y un científico.

h)     Elabora una conclusión que se refiera a la experiencia obtenida con la realización de este ejercicio.
Consideramos  que con esta última actividad, en la que han tenido que llegar a una conclusión relacionada con las experiencias vividas,  corroboramos si han asimilado el contenido y si se ha cumplido o no el objetivo propuesto.
Aunque supuestamente este ejercicio es un poco más complejo y requiere de más elaboración, puede ser efectuado en una biblioteca, un círculo de lectura y también ¿por qué no? en las casas por aquellos padres, abuelitos o tíos que son incansables lectores y desean encaminar a los más jóvenes por el maravilloso mundo de la lectura.